Aveces cometemos errores que nos parecen irreparables, sin saber que con el tiempo nos van a parecer pequeñeces, o hasta quizás los olvidemos.
Pero cómo comprender esa lógica cuando nuestra mente está nublada por la preocupación, y por lo tanto, carece de lógica. Sólo atinamos a deprimirnos, echar sobre nosotros todas las culpas o, lo que es peor, arrepentirnos por nuestra forma de actuar.
Y ahí es donde está nuestro error más grande: arrepentirnos.. ¿por qué hacerlo? Si sabemos muy bien que no podemos hacer ertroceder el tiempo. Además todo hecho que nos deje una experiencia (positiva o negativa) nos demuestra que al menos tenemos un poquito de valentía como para hacer cosas nuevas, que no tenemos miedo de romper nuestros esquemas, que a veces nos ideamos innecesariamente.
Por eso aunque hayamos hecho algo que nunca hubiéramos imaginado hacer (ya sea por nuestra forma de pensar, de reaccionar frente a problemas, o por nuestra ideología tal vez) no tenemos que dejarde pensar que una enseñanza nos va a quedar aunque este aprendizaje nos sea doloroso, o nos cueste mucho.
Siempre tenemos que sacar entereza de nuestro espíritu y seguir adelante.
El mundo es de los valientes, de los asados. De los revolucionarios.

Clara B. Lacuadra





0 smiles:
Publicar un comentario